Suerte, karma y otras cosas desconocidas
Según el cristianismo (especialmente la religión Católica) nuestras acciones deciden el futuro de nuestra alma: si somos buenas personas (según la Biblia) nos vamos al Cielo. Si pecamos y no nos arrepentimos vamos directo al Infierno. Esta es una forma en la que muchos cristianos actúan en la vida, sea de corazón o por ganarse el Cielo. Que si Dios nos observa a todos todo el tiempo, que si hacemos algo mal se nos devuelve de la misma forma, etc.
Razones para odiarte
¿Alguna vez te he ofendido? ¿me he portado grosero cuando tratas de hablarme? ¿te he ignorado? Sigue leyendo y conocerás la respuesta.
Soy del tipo de personas que desconfía de los extraños. Me cuesta trabajo hacer amigos porque los repelo sin querer, portándome de manera un poco grosera y lo admito, a veces me paso de mamón. Lo que pasa es que soy algo tímido y no soy de los que inician una conversación, pero cuando me conozcas sabrás que no soy tan malo como algunos dicen o piensan.
Llévate tu religión a otro lado
No hay nada más crudo que la realidad, o al menos eso dicen.
El otro día estaba recordando muchos momentos que viví en la secundaria: mis amigos, mis mejores amigos, mis profesores favoritos, mis materias preferidas, los logros académicos que obtuve, mi primer beso, mi primer (y último) reporte, entre otras cosas más o menos triviales. Recordando a mis maestros me acordé del profe de matemáticas: alto, canoso, míope, chistosón (según él) y religioso. No me gusta la gente religiosa porque siempre encuentran un pretexto para hablarte de “la palabra del señor”, sea con sermones o con anécdotas de la vida. El caso es que este señor (llamémoslo “señor R”) nos hablaba mucho sobre la biblia. Su biblia. Durante clases trataba de hablarnos de Jesús, Moisés y demás personajes bíblicos, cuando yo sólo quería ver números, fracciones y figuras geométricas.
El señor R era hermano de la directora del colegio, por lo que también “convirtió” a su hermana en una señora religiosa, cosa que se notaba porque después de homenaje nos obligaba a quedarnos unos 5-10 minutos más para escuchar parábolas de la biblia. A mí me molestaba porque se supone que la educación debe ser laica, no sólo porque lo dice la Constitución, sino porque muchas personas profesan distintas religiones, o más aún, hay quienes no creen en un ser divino (o dudan de su existencia). No me molestaba el hecho que tuvieran una religión, sino que me la restregaran en la cara.
Así como la duración del homenaje-misa, también cambiaron varias cosas: el 2 de noviembre (Día de Muertos) estaba vetado porque la directora no era católica. Pienso que es una pendejada excluír esta festividad porque no sólo tiene un contexto religioso, también es una fiesta nacional, por lo que va más allá de un simple culto a los difuntos. Otra cosa que ocurrió fue la destitución de los profesores, tanto de Preescolar como de Primaria y Secundaria, y lo peor de esto fue que muchos de estos maestros eran bastante buenos. No sé si tuvo algo qué ver con la religión, pero sospecho que así fue porque la mayoría de los nuevos maestros fueron traídos de la misma secta cristiana, o mejor dicho, del mismo templo al que acudían el señor R y la señora directora. Lamentablemente casi todos fallaron en su labor como educadores, pero eso no le importó a la directora: a ella le importa el dinero y su religión.
¿Piensan que soy paranoico? ¿piensan que exagero cuando digo que la señora directora ha convertido un colegio laico en una sede de su agrupación cristiana? Sólo miren las siguientes fotos que tomé del libro de “Valores” de mi hermana, libro que fue comprado por obligación, no por gusto.
El dichoso libro, que más bien parece revista. Incluso el TvNotas tiene más páginas. (Y sí, mi hermana ve iCarly)
Prueba #1 de que este libro fue escrito en una editorial cristiana.
¡Jesús cambió mi vida! Ahora tengo que pagar diezmo al pastor, rezar sin cansancio desde la mañana hasta la noche y orar antes de consumir los alimentos, no importa cuántas ganas o cuántos días hayan pasado sin haber probado alimento.
Como ven, mi hermana estaba obligada a ver una materia que no tiene nada que ver con el plan de estudios de la Secretaría de Educación. Obviamente muchos padres protestaron ante esta situación (entre ellas mi madre), cosa que no le gustó a la directora. Al final de cuentas quedaron en que los niños no llevarían esa materia, dándole una victoria a la democracia.
Aún después de este incidente, la señora directora y el señor R (que por cierto, es pastor en su secta) insisten en meter su religión en los eventos escolares, en la educación, en cualquier cosa, no importa cuán pequeña o cuán grande sea.
Yo no digo que sea malo tener religión, aunque yo no tenga una. Cada quién es feliz con lo que tiene y así debe ser, pero ¿por qué la necesidad (y necedad) de meterles a los alumnos algo que debe ser visto fuera de la escuela, por ejemplo, en una iglesia? ¿por qué se llaman a sí mismos “estudiosos de la biblia”, y aún así tratan de llevar la “palabra del señor” a oídos que probablemente no la entenderían? ¿dónde queda la cita bíblica “al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”?
No tienen respuestas, ¿ah? Pues llévense su religión a otro lado.
¿Apoyas el movimiento New Age? Este artículo es para tí
Medicina homeopática. Power Balance. Chakra. Karma. Acupuntura. OVNI’s. Jesús del espacio exterior. Si algunas vez has escuchado, pero no sabes lo que son o cómo surgieron estas teorías, déjame explicártelo.
El movimiento New Age surge a raíz de las creencias astrológicas de que en determinada fecha (aproximadamente en el 4 de febrero de 1962) empezó una nueva era (de ahí su nombre) donde el hombre, se supone, deberá tener un cambio en su conciencia que lo lleve a un estado de paz, tranquilidad y abundancia. El boom de esta creencia ocurrió en los 60′s, haciéndose notar con el movimiento hippie. Su objetivo es encontrar la paz interior para fortalecer su mente y alma. Aunque antes sólo se asociaba el new age con los hippies y astrólogos, estas creencias han sido extendida sin que nos demos cuenta.
¿Sabes que es un horóscopo? Es parte del movimiento new age. ¿OVNIs? El new age popularizó la creencia de seres extraterrestes visitándonos. ¿Chakra? Aparte de pertenecer al hinduismo, el new age ha adoptado el concepto.
Pero, ¿qué hay con todo esto? Pues es simple: todo es pura mentira. Así como los cuentos de hadas, las creencias new age son un montón de falsedades que, sin tener intenciones de serlo, han vaciado los bolsillos de millones de personas que han caído en los trucos de los charlatanes.
El otro día estaba viendo Penn & Teller, donde trataban el tema de la medicina homeopática. Entrevistaron a varias personas que se hacían pasar por “médicos alternativos” y que, según ellos, curaban los males de sus pacientes con tratamientos como musicoterapia, acupuntura, homeopatía y cristales curativos. Naturalmente ninguno de estos tratamientos van más allá del efecto placebo (creer que cualquier cosa te hace efecto, pero en realidad sólo es psicológico. Contrario a los hipocondríacos, que creen estar enfermos). Lo peor de todo esto es que mucha gente piensa que una persona que no está preparada profesionalmente puede hacer mucho más que un doctor que estudió muchos años para formarse. Esto me lleva a la (famosa) pregunta al aire… *redobles de tambor*
¿Por qué la gente es tan estúpida?
¿Por qué no hacer uso de la razón? ¿por qué creer que un charlatán te curará los males que ningún médico reconocido puede atender? ¿por qué siguen usando las pulseras Power Balance cuando pueden ir al gimnasio, comer sanamente y evitar los vicios para tener un mejor equilibrio? ¿por qué coño sigo haciendo tantas preguntas que, seguramente, no tendrán alguna respuesta razonable?
Ya lo decía Einstein: “Hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana; de la primera no estoy muy seguro”. A diferencia de cualquier otra religión, las creencias new age son adoptadas, aunque no todas, por un gran número de gente. Ya he mencionado cuáles son y me parece tedioso decirlo de nuevo, pero de todas maneras lo haré: horóscopo, OVNIs, karma, homeopatía, feng shui. Hay que ser cabeza hueca para pensar que lo anterior en realidad existe o funciona. De los OVNIs estoy seguro que no existen, pero de la vida extraterrestre en lugares muy remotos, sí.
Ya para terminar, les recomiendo que no se dejen llevar por las cosas que el new age predica. Si te sientes enfermo acude con tu médico. Si crees que has sido muy malo con la gente, sólo se más amable y no te sientas amenazado porque el karma te devolverá todo lo que hiciste. Si piensas que hay vida extraterreste sobre nosotros, lee un libro de astronomía. Y sobre todo, razona.
Aborto: la otra cara de la moneda
Agradecimientos especiales a monotaller.blogspot.com por esta tira.
No sé si se habrán dado cuenta, pero la mayoría de mis artículos son anécdotas, críticas y opiniones, las cuales tienen un toque jocoso, o por lo menos irreverentes para algunas personas. Este artículo no es uno de ellos y está basado en mi humilde opinión. Si eres de mente cerrada o eres un ferviente católico/cristiano, no te gustará lo que viene a continuación.
Desde hace años el aborto ha sido uno de los temas más controversiales en nuestra sociedad, no importa si eres americano, europeo u oriental, si tocas el tema de seguro te tachan como comunista, tirano, terrorista, asesino o fascista (curioso que en esta ocasión los extremos se toquen).
Por suerte yo estoy seguro que no soy ninguno de los que mencioné anteriormente, sino todo lo contrario.
Para empezar el tema, tomemos la definición de “aborto”. Un aborto es la interrupción del desarrollo del embrión o feto para después expulsarlo del cuerpo. Puede o no haber asistencia médica, lo más recurrente es que sí la haya. No confundamos el aborto inducido con el natural, éste último sucede espontáneamente y, por lo tanto, es inevitable.
La principal controversia en torno al aborto es la muerte del embrión que se supone que será un ser humano, es ahí donde se debate si es un asesinato o no. También se discute si se puede considerar al embrión como un ser humano o no. Para mí, el embrión no se pude tomar como un ser humano (aún), sino como un “huevo”, es más, no se diferencia mucho con los huevos que consumimos de las aves. ¿O a caso le llamamos “pollo revuelto” a los huevos revueltos? Para nada.
Otro motivo de debate pero entre los defensores del aborto es el límite para provocar tal cosa. Algunos dicen que debe hacerse antes de la octava semana de embarazo, es decir, antes de que se convierta en feto. Otros que debe ser antes de la vigésima semana, cuando está alcanzando un mayor desarrollo en sus rasgos físicos. Sea cuál sea la causa de la discusión, si se debe permitir los abortos o no deben entender que:
La mujer es la que tiene que decidir.
Ella es la que tiene que guardar en su vientre a un ser que dentro de nueve meses nacerá, ella es la que sufre los achaques causados por el crecimiento de su propio útero, ella es la que tiene que dejar de trabajar, voluntaria o involuntariamente; ella es la que sufre el trabajo de parto y, sobre todo, ella es la que cuidará de uno o varios niños durante 18 años, sin contar los 9 meses donde tiene que soportar las náuseas, los mareos y los dolores provocados por la criatura en su vientre. Desgraciadamente esto no lo ven los hombres de la derecha cristiana/conservadora porque, según ellos, “el hombre es quien lleva los pantalones”, y claro, la mujer se tiene que joder. Dejen a las mujeres decidir qué hacer con el embrión, si abortarlo o dejar que se desarrolle.
Pero el problema no sólo radica en eso. La prensa, las televisoras, las pinches cadenitas de correo cristianas y los grupos religiosos presionan a los políticos a que eviten que millones de mujeres decidan por sí mismas, y eso es algo que camuflan con la supuesta “liberación femenina”. Para fortuna de muchas, existen partidos políticos que luchan por aprobar los abortos, de la misma manera con la que aprobaron los matriomonios entre homosexuales. Aquí en México se han aprobado estas leyes, inclusive la del aborto, para que las mujeres tengan la libertad que necesiten. Lo malo es que esto sólo ocurre en la capital y no en estados de provincia, por lo que abortar es ilegal, incluso si es involuntario. Leyendo en hazme.com me encontré un artículo que habla sobre unas indígenas en Veracruz (uno de los 31 estados de México) que abortaron naturalmente, pero que ahora están en la cárcel. El artículo en el siguiente link: http://hazmeelchingadofavor.com/index.php/2010/05/11/indigenas-de-veracruz-abortan-involuntariamente-y-ahora-estan-en-la-carcel/
Es indignante que traten de criminales a unas pobres indígenas que no tienen ni con qué defenderse y que abortaron sin que ellas quisieran. Esto es tercer mundo, señores.
Necesitamos tener una sociedad con mente más abierta. Abierta a los cambios del siglo XXI, abierta a una cultura un poco más intelectual, dejando atrás los periódicos de nota roja, las revistas de chismes y los programas de espectáculos; y abierta a un mundo donde las mujeres tengan los mismos derechos y obligaciones que los hombres. Dejemos a un lado el pinche machismo y dejemos que ellas decidan, carajo.
No le agradezco a Dios
Hace más o menos 4 años, en uno de mis viajes a Michoacán, estuve platicando con una tía (hermana de mi papá), quién todos los días va a la iglesia. Le conté sobre mis buenas calificaciones, por lo que me dijo “ay, mijo, pues eso se lo debes de agradecer a papá Diosito, que te ha dado esa inteligencia en los estudios”. En ese tiempo estaba entre la fe católica y el agnosticismo, sin que yo lo supiera ya que a esa edad no sabía qué significaba esa palabra, ni siquiera sabía qué es un agnóstico.
No es por dármelas de duro, ni por hacerme el “controversial”, pero no creo que Dios me haya dado el CI que tengo. Digo, ¿quién soy yo para recibir tal cosa? Aunque mi CI resalta sobre el promedio (tengo 115, 15 puntos arriba de los demás), no es nada, NADA, comparado con el CI de los grandes pensadores como Da Vinci, Stephen Hawking o Woody Allen. Todo lo que sé se lo debo a mis maestros y a mis padres, especialmente mi madre, quién a temprana edad me enseñó a leer. Quiero enfatizar también que todas las cosas que aprendí en la secundaria fueron por mis profesores, que, a pesar de ser estrictos y/o exigentes, daban lo mejor de sí para apoyar a sus alumnos. Lástima que no pueda decir lo mismo de la administración de la escuela, pero esa es otra historia muy aparte de esto.
Entonces, si mis padres y mis profesores me prepararon académicamente, ¿en dónde está Dios? ¿dónde está el muy vago, quién jamás me dio una palabra de aliento, que nunca me dijo “lo harás bien la próxima vez”, o que nunca me apoyó cuando tenía una duda porque el profe de matemáticas no se supo explicar bien? Te diré dónde estaba: en mi imaginación. Sólo ahí existe Dios y de ahí no pasará.
Gente que le reza a Dios para que los suyos se recuperen de alguna enfermedad no pueden estar más errados. Pedirle a Dios que haga un “milagrito” para que tal persona se cure del cáncer no hará nada. Para eso existe la quimioterapia, para eso hay doctores, para eso hay hospitales, carajo. ¿Qué le vas a pedir tú a un ser imaginario? Nada, porque no existe.
Lo mismo pasa con los que se cambian de religión para “acercarse a Dios”, piensan que si se convierten al cristianismo o se cambian a una secta estarán salvados, pero en el fondo seguirán siendo la misma escoria de siempre, sólo que con “un bonito color de pintura”. Ejemplo: Lupita Da’Lessio, a.k.a “La Leona Dormida”. Sentía que siendo católica no estaba muy cerca de Dios, así que se unió a una secta para “ser una hija de Dios”, pero aún sigue siendo la misma ‘joputa de siempre, es decir, que aún sigue atacando a la prensa, se porta de manera chocante, etc.
Si hacemos a un lado todos los sucesos anteriormente relatados, diríamos que Dios existe, y si Dios existiera entonces, ¿por qué mucha gente inocente muere? Esta es quizás la duda que más golpea a las religiones abrahámicas. ¿Por qué murieron miles de personas en el terremoto de Haití? ¿por qué murió mucha gente en el tsunami de Indonesia? ¿por qué no ha evitado que sucedan estas catástrofes, si se supone que es omnipresente y todopoderoso? ¿por qué no ha matado a todos los satanistas, paganos, ateos y agnósticos? Una vez más te diré: él no existe. Está en tu cabeza y de ahí no pasará.
La próxima vez que hayas sacado un 10 en el examen de mate agradécetelo a tí, a tus padres, a tu maestr@ (o a tu compañero de a lado, qué sé yo). Cuando hayas encontrado un billete de $100 agradece a tu buena suerte. Cuando te hayas recuperado de una terrible enfermedad agradece a los doctores que se esforzaron en salvar tu vida. Y, cuando te topes con un testigo de jehová que va anunciando el fin del mundo agradece que tienes sentido común.
Fanatismo, la fábrica del odio
“¿Jesús? ¿Dios? ¿Biblia? ¿Qué son esas cosas? Yo sólo sé que mataría por Tokio Hotel, Bill Kaulitz y mi revista 15 a 20.“
El mundo está sumido en un pozo lleno de mierda, y eso lo sabemos muchos, pero lo que quizás no sabíamos es que esto es causado por el fanatismo o amor ciego hacia algo en específico, especialmente a la religión.
Desde hace miles de años pueblos han luchado con otros pueblos a causa de la religión, especialmente las abrahámicas (cristianismo, judaísmo e islam). Sabrá Dios cuántas personas han dado su vida por defender algo tan banal pero que a la vez es considerado como “su bien más preciado”. La edad media es quizás el mayor ejemplo de esto, cuando la religión católica se regó como pólvora por toda Europa, concentrándose en Roma, algo bastante irónico porque ahí fue donde empezaron las persecusiones contra los cristianos. La iglesia católica venció y propagó la “palabra del Señor” entre las tribus con influencia romana, a tal modo que se convertiría en una nueva fuerza política que influenciaría a los reyes de ese tiempo. Gracias a la iglesia católica el mundo se “detuvo” unos siglos, frenando el desarrollo de los pueblos europeos y sembrando ignorancia entre los creyentes, esa ignorancia sería la causa por la cual iniciarían las cruzadas para rescatar “Tierra Santa” de las manos de los musulmanes. En busca del Santro Grial y demás reliquias cristianas, miles y miles de guerreros católicos lucharon a capa y espada contra todo aquel que se negara a cooperar con sus planes maléficos. Se dice también que los cruzados fueron los guerreros más crueles y sanguinarios, porque estaban movidos por la religión y no por ideales propios o por una razón justa, mientras que los musulmanes hacían lo que podían para defenderse, pero ellos lo vieron como una ofensa a la fe cristiana y ahí fue donde los musulmanes se ganaron la fama de blasfemos, tiranos y despiadados.
A pesar de que los musulmanes ganaron las cruzadas, siglos más tarde los judíos reclamarían parte de Tierra Santa, lo que se conoce ahora como Palestina e Israel. Desde entonces han peleado sin tregua alguna, donde ni millones de gentes muertas importan, sino la religión.
El fanatismo no sólo ha tocado a la religión, sino también a llegado a cosas tan triviales como la música, es ahí donde el concepto de fanatismo toma un nuevo significado, es decir, con sólo que te guste algo ya eres “fan”, y eso siempre es malinterpretado, por ejemplo: las tokitas, las jonáticas y demás fangirls. Las primeras son conocidas por explotar al mínimo comentario contra Tokio Hotel, sin escuchar razones y hablando sin argumentos. Las jonática promedio tiende a hacer todo lo que le digan los Jonas Brothers e incluso algunas llegan a tener sueños húmedos con éstos. Y así podemos hablar de cualquier otra fanática, ya sean de Nsync, de los Backstreet Boys, de los New Kids on the Block o de sus variantes latinas (Menudo, Magneto, etc.). Desgraciadamente esto no ocurre sólo en el Pop, sino también en géneros como el Rock y el Metal. Confieso que durante un tiempo me consideraba fanático de Molotov y no escuchaba otra cosa más que esa banda, pero tiempo después perdí el interés, más que nada porque “desperté” y me di cuenta de que la banda estaba decayendo bastante, sumado al hecho de que empecé a escuchar Heavy Metal. Como sea, el fanatismo en géneros derivados del Rock y Metal llega a ser un poco más rudo, pero sigue teniendo el problema con los argumentos, porque algunos llegan a hablar sólo estupideces y no dicen nada que respalde su afirmación.
Y así el fanatismo se va extendiendo en diferentes campos, como en la televisión, Internet, cine, teatro, literatura, entre otros. Siempren habrán peleas e insultos porque tal persona insultó a tal banda o tal serie que le gusta a la otra persona. Lo malo en esto es que muchos se lo toman personal, cuando no es así, los insultos van hacia el causante del fanatismo y no a los fanáticos.
Si todos nos detuvieramos, aunque sea unos segundos, a pensar en lo que dijo el otro, todo estaría mejor. Dejar de insultar sólo por insultar es el primer paso, el segundo es formar un pensamiento más crítico, porque de otra forma les tendríamos que meter un calcetín en la boca.
Hablando seriamente sobre religión
Hace algunos días platiqué con una amiga (Chitah_Wisha) sobre cómo la Iglesia Católica ha dregadado en los últimos años y la polémica que han causado los sacerdotes pedófilos, así como las disputas que hay entre fanáticos religiosos de diferentes credos: judíos contra musulmanes, católicos versus protestantes. Pues bien, ya que me he informado un poco y he analizado diversas posibilidades, así como el “qué pasará” sobre una de las decisiones más difíciles que he tenido: ser agnóstico.
¿Recuerdan el artículo donde hablé sobre cómo detestaba a los fanáticos religiosos? Si, fue una estupidez hablar con inmadurez y sin haberme documentado sobre qué significa ser agnóstico. Pero ahora, que tengo un poco más de criterio, puedo hablar sobre lo mucho que me gusta ser agnóstico.
Pero, ¿por qué tomé una decisión así? Verán, nací y fui criado en una familia católica. Todos los domingos era casi obligatorio ir a misa. Los sábados eran días para ir a catequesis para prepararme tanto para mi Primera Comunión como para mi Confirmación, lo cual significaba tener una responsabilidad mayor y no tomar a juego mi religión: tomar la ostia cuando el sacerdote lo decía, confesar mis pecados y participar en Semana Santa, tanto en el Viacrusis como en las oraciones y demás actividades. Ah… e ir a las posadas, donde me la pasaba bien porque no sólo se trataba de esperar a la supuesta fecha del nacimiento de Jesús (se dice que fue en septiembre cuando nació) sino por el espíritu navideño (carajo, nací un 25 de diciembre, ¿qué esperaban?).
Todo, salvo por lo último me parecía tedioso, e incluso dudaba del por qué estoy haciendo esto, para qué me sirve o si voy a terminar en el Infierno o en el Cielo. Nunca me sentí cómodo con mi religión y dudo mucho sentirme cómodo con las religiones protestantes. Jamás me ha gustado ir a la iglesia a escuchar al sacerdote durante hora y media, que bien yo podría ocupar en otra cosa, como hacer mi tarea, estudiar para mis exámenes o terminar ese juego que tanto trabajo me ha costado conseguir. Nunca he participado en un campamento de Pascua porque me sería una tortura estar despegado del mundo para rendir respeto a alguien que no puedo ver ni tocar. Tampoco he sido parte del coro de la iglesia por dos situaciones: la primera es que es una responsabilidad enorme. Tengo amigos que han participado ahí y terminan estresados, porque los solicitan en cualquier momento sin avisar con anterioridad, además de que tienen que estar en casi todas las misas, si es que no me equivoco. La segunda razón es porque yo no sé cantar, ni tocar algún instrumento. No tengo talento artístico.
Una razón más de mi cambio drástico es porque mi familia está dividida por la religión. La familia de mi papá está en disputa porque 3 de mis tíos que pertenecen a una secta evangélica trataron de convertir en protestante a mi abuelo (Q. E. P. D.) y eso orilló a una pelea entre dos bandos: los católicos (7 de mis tíos, más mi padre) contra 3 protestantes. Por cierto, uno de ellos es pastor en su religión.
Como sea, el ser agnóstico no significa que esté peleado con mi ex-religión, sino que simplemente no estoy cómodo siendo católico. Me bautizaron, hice mi primera comunión y me confirmé, pero jamás me sentí un auténtico católico. Siempre me he puesto del lado de la teoría evolucionista de Darwin, quién también era agnóstico. No me cabía en la cabeza el hecho de que un ser todopoderoso creó el Universo, el Sol y los demás planetas, además de darle vida a la Tierra. No quiero tener problemas con alguien que sea católico o protestante, sólo expreso mi opinión y explico el por qué de élla. Si eres cristiano, judío, musulmán o de otra religión en la que creas, bien por tí, pero no me vengas a sermonear sobre la decisión que tomé, ya que no me convencerás. Estoy muy seguro de mi decisión y no pienso dar marcha atrás. Tampoco quiero que te sientas ofendido, es más, si no te gustó esto puedes cerrar el navegador y hacer como que no pasó nada.
Sólo esperen a que mi familia sepa que soy agnóstico. Se llevarán la sorpresa de su vida, aunque no se la pienso decir ahora, porque lo tomarían como una decisión inmadura, típica de un adolescente. Al cumplir los 18 (o cuando encuntre el momento y lugar indicado) se los diré.
Si no te tomaste la molestia de leer TODO lo que escribí aquí va un pequeño resumen:
-Hace más o menos un año escribí un artículo sobre el fanatismo religioso, con una opinión bastante inmadura.
-Después de informarme un poco y reflexionarlo varias veces decidí ser agnóstico.
-Una de las razones de mi decisión es porque jamás practiqué mi religión como debería ser, no me sentía cómodo.
-Consideré la opción de cambiarme a otra religión, pero luego pensé que sería todavía peor.
-No quiero ofender a nadie que tenga un credo, así que también pido respeto para mi decisión.
-Mi familia aún no sabe que soy agnóstico, pero les daré la noticia tiempo después.
Tolerancia… ¿en verdad existe?
Desde la primaria me han dicho que practique el valor de la tolerancia, más no me han dicho qué es realmente esto. Siempre me dicen “sé más tolerante con tu hermana”, “que poco tolerante eres”, etc., más no dicen el por qué y para qué.
Veamos a la “sabelotodo” Wikipedia:
Es el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Es la actitud que una persona tiene respecto a aquello que es diferente de sus valores. También es la capacidad de escuchar y aceptar a los demás, comprendiendo el valor de las distintas formas de entender la vida.
Muy bien, ahora sabemos lo que es la tolerancia… ¡en menos de 1 minuto! Todos esos años desperdiciados en la primaria para llegar a este concepto tan pobre que nos da la Wikipedia. Y es verdad, es un concepto bastante sencillo pero también es complejo en cuanto a la comprensión.
Ser tolerante quiere decir aceptar a los demás sin importar lo que sean o lo que hagan. Es soportar a cualquiera, aún con valores contrarios a los nuestros. Pero… ¿se práctica diariamente?
Yo digo que no, y es por muchas cosas, más que nada por nuestro instinto de irritabilidad, que no es más que el reconocimiento de las cosas que nos molestan o que nos hacen sentir incómodos, como el clima, el ruido, etc. Si en verdad la tolerancia se pusiera en práctica, ¿por qué hay guerras? Ah… es por el deseo de poder, pero también la irritabilidad hace juego ahí.
Todos, absolutamente todos somos intolerantes, pero esto no quiere decir que seamos racistas, porque es una cosa distinta ya que el racismo es denigrar a las personas por su apariencia y/o por sus orígenes, como los afroamericanos o los indios.
Muchos ya saben que soy completamente intolerante hacia el reguetón porque es un “género musical” bastante burdo y tan simple que llega a ser molesto, como las canciones para niños. Soy intolerante a que me despierten a las 7 de la mañana en pleno fin de semana, soy intolerante a las verduras, soy intolerante a las personas presumidas, soy intolerante a los testigos de Jehová y a los mormones que tocan a mi puerta pidiéndome que me les una a su religión, entre otras situaciones incómodas.
Es por eso que algunas personas me catalogan como un amargado, pero me es imposible no expresar mis sentimientos porque es parte de mi instinto. Si no fuera por la intolerancia muchos de nosotros seríamos un montón de conformistas con un dictador como jefe de Estado, las personas serían exactamente igual, y claro, este blog no existiría ya que nació a partir del concepto de intolerancia hacia las cosas que me molestan.
Les digo, es muy difícil ser tolerante en todos los aspectos ya que cada quién marca sus límites. No puedes pasarte la vida como un conformista y decir “soy una buena persona porque soy tolerante”.
En conclusión, la tolerancia en su manera más pura no existe, pero esto no quiere decir que no sea practicada. Uno es tolerante cuando llega a soportar algo porque simplemente no le molesta o no le afecta, hasta que llega a estar en contacto con el individuo y ahí es cuando reacciona el instinto de irritabilidad. No hay que ser demasiado tolerante, porque te podrían tachar de conformista. Tampoco hay que ser muy irritable, porque corres el riesgo de que te tachen de amargado.
A continuación un video que no tiene igual, se trata de un ateo que va predicando la palabra del Darwinismo en Salt Like City, conocida como la capital del mormonismo.
¿En busca de la felicidad o de la salvación divina?
Buenos días a todos. El extraño título que ves en este artículo se debe a que hablaré sobre religión (a pesar de que no me gusta hablar sobre ello porque es un tema muy delicado), pero más que nada sobre las personas que se cambian de religión en religión para buscar la ayuda del Cielo.
Aprovecho esta oportunidad para hablar de religión porque en los últimos días he tenido encuentros cercanos con personas de diferentes ideales religiosos (católicos, testigos de Jehová, adventistas, etc.).
Pero bueno, empezemos con el tema.
Muchas personas, más bien muchos mexicanos, andan en busca de una religión que se les acomode a sus necesidades o que les dé las “llaves del Cielo”, simplemente porque creen que su antigua religión es mala o porque tienen miedo a ir al infierno. Para mí, ese tipo de personas las clasifico como “borregos”, ya que van detrás del “pastor”, dejándose llevar por las apariencias y por frases como esta:
“¡Hermanos, Dios me habló, y me dijo que fundara una nueva iglesia para salvar a la humanidad, por eso les pido que se unan a mi iglesia y así tendrán la salvación divina!”
Muchos se dejan engañar porque de verdad creen que Dios les dio una visión del futuro (guerras, pandemias, hambruna, etc.) donde la humanidad estaría devastada, salvo por un grupo de personas que se ponen “fieles” a Él. Eso es una manera de jugar con las creencias de uno, eso es desmoronar moralmente sus ideales religiosos y provocan duda sobre la religión que profesan.
Este tipo de engendros del mal sólo buscan succionar hasta el último centavo el mísero y escaso salario de las personas que se dejan guiar por personas como pastores, ancianos, sacerdotes, etc.
A continuación daré algunas características de las principales religiones que se profesan en México:
Iglesia Católica:
-Fue fundada después de la muerte de Jesúcristo.
-Es la religión cristiana más antigua.
-Actualmente es la religión con más creyentes en el mundo.
Pros:
-No hay restricciones alimenticias, salvo la carne humana.
-Es también conocida como “La religión universal”, de hecho es el significado de la palabra “católico”.
-Guarda respeto por las sectas cristianas, ya que reconocen que adoran al mismo Dios.
Contras:
-Ha sido una de las más polémicas religiones porque en la Edad Media se conformó la Santa Inquisición, que iba a la caza de herejes, paganos y demás personas que no profesaran la religión Católica.
-Algunos de sus creyentes tienen ideales extremistas, desde la extrema derecha (nazismo, fascismo) hasta la extrema izquierda (comunismo, totalitarismo).
-Muchas personas son conservadoras, es decir, piensan que la mujer es menos que el hombre, que se debe prohibir el aborto, el rechazo total de la comunidad homosexual, etc.
Protestantismo:
-Surgió como una reforma de la Iglesia Católica, es decir, que cambió algunas cosas que los católicos hacían, como la veneración a las imágenes, la creencia en la Virgen María y el rechazo de la autoridad papal.
Pros:
-Algunas de las sectas protestantes prohíben el consumo de alcohol, drogas y fumar, aunque…
-Otras guardan respeto por los símbolos patrios de la nación en que viven, como la evangélica.
Contras:
-Básicamente las iglesias protestantes se basan en el Antiguo Testamento, en vez del Nuevo Testamento (para los que no sepan, el Antiguo Testamento fue escrito para las 12 tribus de Israel, mientras que el Nuevo Testamento fue para la comunidad cristiana), por lo tanto, pueden tener la pinta de una secta judía en vez de una cristiana. Ejemplo de ello es la prohibición de algunos alimentos como el cerdo.
-Se autollaman cristianos, sin saber que la Iglesia Católica también es cristiana.
-Algunos de sus miembros buscan, de alguna manera, convencer a personas de otras religiones a unirse a su secta.
-El cobro del diezmo se hace sin distinción económica. Seas rico o pobre, si te metes a esta religión debes pagar el 10% de tu salario al pastor.
-Tele-religiones como “Pare de Sufrir” convencen de manera engañosa a muchas personas, diciéndoles que su religión es la verdadera salvación, y además hablan pestes sobre la religión católica, que se supone que es la que dio comienzo a la cristiandad.
Iglesia Adventista
-Reconocen al Sabath (sábado) como día de descanso, como día de guardar.
-Siguen los mismo ideales protestantes, sólo que un poco más torcidos.
Pros:
…
Contras:
-Tienen más limitaciones alimenticias que los protestantes, podría decirse que es una rama más extrema del Protestantismo.
-El cerdo está prohibidísimo, así como algunos alimales que no sean Kosher (nuevamente, toman el Antiguo Testamento como principal referencia).
Iglesias de reestructuración del Cristianismo (Testigos de Jehová y Mormones):
-Son las iglesias que tienen ideales ajenos a la Iglesia Católica y el Protestantismo.
Pros:
…
Contras:
-Al estar en un sitio aparte de la Iglesia Católica y la Protestante, no siguen al pie de la letra los verdaderos escritos de la Biblia, por lo tanto muchas de las cosas que se mencionan en su libro “Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras” (o cómo diablos se escriba) difieren tanto con la Biblia Católica que con la Biblia Protestante.
-No rinden el suficiente respeto a Jesucristo, por lo tanto no deberían considerarse cristianos.
-Más prohibiciones, pero muy ridículas como no tomar café (mormones) y el desprecio a los símbolos patrios (testigos de Jehová) hacen de estas las iglesias más controversiales.
-Su campaña para promover la lectura de su Biblia de casa en casa es demasiado odiosa, tanto que se han ganado el repudio total de las personas ajenas a su religión.
-Está tan torcidas estas religiones que ni siquiera parecen cristianos, más bien parecen otra religión aparte, donde no hay respeto a Jesús y a la soberanía nacional.
No es que diga con esto que tener una religión sea malo, sino que hay que ver la realidad, que por cambiarte a tal religión porque en la anterior te “trataban mal” no vas a obtener la felicidad, ni mucho menos la salvación divina, sino que la felicidad viene desde adentro de ti y que la salvación la obtendrás si te mantienes fiel a tu religión. Si no te sientes cómodo con tu religión, tienes el derecho de ir a otra, pero siempre y cuando lo hagas con buena fé, no nada más porque “aquí siento bonito” o porque “el pastor o el sacerdote me dijeron que Dios me va a salvar”.
Ten seguridad en ti mismo, desde ahí empieza tu felicidad.
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Actualizado
Debo admitir que me faltaron algunos detalles a agregar, como por ejemplo que todas estas iglesias adoran al mismo Dios, la verdad no sé por qué tanto pleito entre ellas. Otra de las cosas que me faltó agregar es que parte de mi familia es cristiana-evangélica, y no sólo eso, sino que tengo un tío que es pastor de su iglesia.
Ah… y no podía faltar hablar sobre el caso de la Iglesia Nueva Generación, religión que es profesada por los vándalos que dañaron las piezas olmecas hace 2 o 3 meses, la verdad no recuerdo.








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